El Tribunal de Delitos Graves de Bakú continuó las audiencias en el juicio de alto perfil por espionaje contra Martin Ryan, acusado de espiar para Francia, y Azad Mammadli, acusado de traición.
Durante la sesión presidida por el juez Elmin Rustamov, los fiscales presentaron el testimonio anterior de Mammadli dado a los investigadores. Admitió haber contactado con personal de la embajada francesa, incluido Frédéric Devos, y haberle enviado su currículum con la esperanza de obtener empleo en una empresa francesa.
Según los expedientes, Ryan dijo a Mammadli en correspondencia privada que un diplomático francés, Laurent Leudy, le regaló un teclado y un ratón, alegando que la embajada tenía equipos sobrantes. Posteriormente, Mammadli testificó que sospechaba que los dispositivos podían contener herramientas de vigilancia ocultas, describiéndolo como un punto de inflexión en su percepción de los diplomáticos franceses: “Me di cuenta de que no nos veían como amigos, sino como fuentes de información.”
Los intercambios también revelaron la preocupación de Ryan de que su casa pudiera estar intervenida, lo que llevó a Mammadli a advertirle que incluso grabar en secreto sus palabras podría considerarse traición.
Los investigadores alegan que los dos hombres también discutieron posibles esfuerzos de inteligencia franceses, incluido un intento del oficial Laurent Grard de obtener detalles sobre operaciones antiterroristas de Azerbaiyán en Karabaj a través de la aplicación cifrada Signal.
Otras conversaciones supuestamente trataron sobre las relaciones de Azerbaiyán con Irán y Estados Unidos, así como sobre las posibles consecuencias del cierre de la oficina de USAID en Bakú.
El tribunal volverá a reunirse el 24 de octubre para la próxima audiencia.


