En Lankaran, las inundaciones han dañado alrededor de 60 hectáreas de campos de arroz.
Según informó APA, las intensas lluvias afectaron gravemente los arrozales pertenecientes a varios agricultores, destruyendo aproximadamente 60 hectáreas de cultivos.
Los agricultores señalaron que las aguas de la inundación cubrieron los campos en pleno periodo de cosecha, lo que no solo retrasó el proceso, sino que también provocó la pérdida de las plantaciones.
Uno de los agricultores-agronomos destacó que las compañías de seguros deben brindar apoyo a los afectados:
“De lo contrario, esto podría repercutir en el precio del arroz. El arroz que el año pasado se vendía a 2,70 manats podría superar los 3 manats, ya que las pérdidas deben ser compensadas”, afirmó.
El jefe del sector de cultivo vegetal del Centro Estatal de Desarrollo Agrario de Lankaran, Ilgar Hasanov, informó que en 2025 se sembraron 780,2 hectáreas de arroz en la región. Hasta la fecha, los agricultores han recogido la cosecha de unas 350 hectáreas.
Como resultado de las recientes lluvias torrenciales, unas 60 hectáreas de explotaciones agrícolas quedaron inundadas. Las espigas maduras se tumbaron y se echaron a perder. En esas zonas las cosechadoras no pudieron trabajar, lo que causó pérdidas significativas a los agricultores.


