En los países desarrollados, el contrato matrimonial es una herramienta legal común que establece las obligaciones de los cónyuges y facilita la resolución de cuestiones patrimoniales. En Azerbaiyán, aunque esta institución está reconocida por la ley desde hace 25 años, la sociedad aún la percibe con cautela, posiblemente por su débil arraigo en la conciencia pública.
El abogado Javid Yolchuev explicó que el contrato matrimonial en Azerbaiyán está regulado por el artículo 39 del Código de Familia, que define sus objetivos, el procedimiento de formalización y su disolución.
“El contrato establece los ingresos y gastos de los cónyuges, sus derechos y obligaciones mutuas, incluida su participación en la educación, atención y manutención de los hijos, así como la distribución de bienes en caso de divorcio”, señaló.
Según Yolchuev, la baja popularidad de los contratos matrimoniales se debe a la falta de información de los ciudadanos sobre sus ventajas.
“Muchas personas lo interpretan como una señal de desconfianza o falta de respeto hacia la pareja. Las parejas jóvenes, al casarse con amor y esperanza, evitan hablar de temas financieros o posibles escenarios negativos”, añadió el abogado.
De acuerdo con las estadísticas oficiales, en los primeros seis meses de 2025 se registraron 24.786 matrimonios en Azerbaiyán, de los cuales solo 93 incluyeron un contrato matrimonial. En comparación, en 2024 se firmaron 168 contratos de este tipo.
Fuente: Bizim.Media


