En las tiendas y mercados de Azerbaiyán, la carne congelada ucraniana cuesta entre 12 y 14 manats por kilo, mientras que la carne local se vende a unos 17–18 manats.
¿Por qué la carne importada resulta más barata?
El economista Jalid Kerimli, en declaraciones a Oxu.az, explicó que la diferencia de precios se debe principalmente a la percepción de los consumidores.
“La carne local se considera fresca, recién sacrificada, y por eso tiene mayor demanda. La carne importada, que proviene principalmente de Ucrania, Pakistán, Rusia y otros países, llega congelada, lo que la hace más económica. El producto congelado puede almacenarse durante más tiempo, a diferencia de la carne fresca, que debe venderse rápidamente. Por eso los comerciantes ponen un precio más alto a la carne local”, indicó.
El especialista en alimentos de la consultora Refresh Group, Seymur Gafarov, subrayó que la carne pertenece a la categoría de productos alimenticios de alto riesgo, por lo que el control de calidad es esencial.
“La carne es uno de los alimentos más demandados. Aunque gran parte de la producción se realiza dentro del país, una parte de la demanda se cubre mediante importaciones de Ucrania, Mongolia y Daguestán. La carne ucraniana es más barata porque los costos de piensos y aditivos son menores, lo que influye directamente en el precio final”, explicó.
Gafarov añadió que toda la carne importada pasa por controles de laboratorio bajo la supervisión de la Agencia de Seguridad Alimentaria de Azerbaiyán (AFSA) y las autoridades aduaneras.
“La carne importada se transporta congelada a –18 °C. Solo después de obtener un certificado de seguridad se autoriza su venta. Ningún lote llega al mercado sin control de laboratorio”, afirmó la AFSA.


