A partir de 2026, los impuestos sobre la renta volverán a aplicarse a los salarios del sector no estatal y no petrolero, aumentando las deducciones totales en las nóminas de los trabajadores.
La exención, introducida en 2019, fue diseñada para estimular la creación de empleo y atraer inversión en la economía no petrolera. Pero con su vencimiento, el Ministerio de Finanzas prevé un aumento del 30% en la recaudación del impuesto sobre salarios respecto a 2025.
Cómo funcionarán las nuevas tasas
En el sistema actual, los empleados que no pertenecen a sindicatos ni partidos políticos tienen una retención aproximada del 12,5% en sus salarios. El próximo año, esa cifra subirá al 19,5% tras el fin de la exención.
La distribución será la siguiente:
-
Contribuciones a la seguridad social: bajarán del 10% al 3%,
-
Impuesto sobre la renta: aumentará al 14%,
-
Pagos por desempleo y otros seguros: se mantendrán igual.
Quién paga y cuánto
Actualmente, los trabajadores del sector no petrolero pagan 3% sobre los primeros 200 manats de su salario y 10% sobre el monto que exceda esa cifra como contribución al seguro social estatal.
El impuesto sobre la renta parte del 14%, y los primeros 200 manats están exentos si el salario mensual es inferior a 2.500 manats.
Por ejemplo:
-
Un salario de 1.000 manats implica pagar 112 manats de impuesto sobre la renta.
-
Un salario de 3.000 manats, sin exenciones, implica 475 manats en impuestos.
Qué significa para los trabajadores
El fin de la exención fiscal afectará principalmente a los empleados del sector privado con ingresos medios, quienes verán mayores deducciones y menores ingresos netos.
Los empleadores, por su parte, deberán ajustar sus sistemas de nómina y contratos antes de la entrada en vigor de los cambios el 1 de enero de 2026.


