BERLÍN, 22 de julio — El canciller de Alemania, Friedrich Merz, declaró que los controles en las fronteras entre Alemania y los países vecinos son una medida provisional mientras no exista una regulación común a nivel europeo para la gestión de las fronteras.
Durante una rueda de prensa conjunta con el primer ministro de la República Checa, Petr Fiala, celebrada en Berlín, Merz afirmó:
“Aspiramos a una solución europea”, subrayó. “Pero mientras no podamos proteger mejor las fronteras exteriores de Europa, nos vemos obligados a mantener controles en las fronteras internas del continente.”
El pasado 7 de mayo, el ministro del Interior alemán, Alexander Dobrindt, revocó una orden del gobierno anterior que permitía el ingreso de solicitantes de asilo que ya hubieran iniciado trámites en otros países de la UE. Desde entonces, estos son rechazados en la frontera alemana.
Dobrindt también anunció un aumento del personal de la policía federal destinado a los controles fronterizos.
Como consecuencia, se han producido importantes atascos en los pasos fronterizos de Alemania con Polonia y la República Checa, lo que ha generado preocupación entre transportistas y ciudadanos que cruzan regularmente esas fronteras.


