BAKÚ / MOSCÚ, 25 de julio de 2025 — Informaciones contradictorias han salido a la luz tras un supuesto allanamiento por parte de las fuerzas de seguridad rusas a la sede en Moscú de Railgo, una destacada empresa de transporte de productos petroleros propiedad del empresario azerbaiyano Rakhman Khalilov.
Según reportes publicados por el medio azerbaiyano Axar.az, fuerzas especiales y agentes de investigación irrumpieron en la oficina de Railgo, ubicada en la zona de Luzhniki, confiscaron documentos y restringieron la salida de los empleados. La empresa, que participa en el traslado de productos petroleros a través del mar Negro, incluyendo suministros desde Azerbaiyán, figura registrada a nombre de Rakhman Khalilov, hijo del influyente empresario Iskender Khalilov.
Pese a estos informes, Rakhman Khalilov negó rotundamente que se hubiera producido algún operativo. A través de sus redes sociales, afirmó: “Todo está bien en la empresa. No ha habido registros. Todo transcurre con normalidad”. La compañía también emitió un comunicado oficial a Report.az asegurando que “no se realizaron acciones de carácter operativo ni investigativo” en su sede este 25 de julio.
No obstante, fuentes cercanas al caso insisten en que sí se llevó a cabo una inspección no anunciada. Axar.az señala que la familia Khalilov, tras los acontecimientos, optó por restar importancia a lo sucedido y actualmente se encuentra en Bakú. Solo Rauf Khalilov, el miembro más joven del clan, permanece en Moscú.
El caso ha despertado inquietud debido a la posición estratégica de Railgo en el comercio energético regional y al peso económico y político de la familia Khalilov en Azerbaiyán. Hasta el momento, no se han presentado cargos ni acusaciones formales contra la empresa, y las autoridades rusas no han emitido ninguna declaración oficial.
La discrepancia entre las versiones ha alimentado especulaciones sobre una posible presión política o empresarial en un sector energético altamente sensible.


