En la mayoría de los países desarrollados, los servicios de transporte escolar son una norma que ayuda a reducir el tráfico y facilita la vida de los padres trabajadores. Sin embargo, en Azerbaiyán, a pesar de que el tema lleva años en debate, aún no se ha puesto en marcha un sistema de autobuses escolares a nivel nacional.
El diputado Jeyhun Mammadov advirtió que la ausencia de un sistema de transporte escolar genera serias dificultades tanto para las familias como para la sociedad en general.
“Este problema es cada vez más evidente. Muchos padres se ven obligados a llevar a sus hijos a la escuela en sus propios vehículos, lo que agrava los atascos, especialmente en Bakú y otras grandes ciudades por las mañanas,” señaló.
Según el parlamentario, los principales obstáculos son de carácter técnico y financiero.
“El presupuesto es sin duda un factor clave. Pero una vez que se complete la transformación de las escuelas en entidades jurídicas públicas, será posible dar pasos concretos. Un sistema de autobuses escolares aliviaría el tráfico y mejoraría el día a día tanto de las familias como de la comunidad,” afirmó.
Según los planes oficiales, el gobierno prevé implementar un sistema de transporte escolar seguro y cómodo para estudiantes de nivel preescolar y escolar entre los años 2025 y 2030.


