Un caso poco común y de gran sensibilidad emocional ha generado un notable interés público en Azerbaiyán, donde una menor que fue criada como niña durante 13 años se sometió a una cirugía de afirmación de género tras descubrir y aceptar su verdadera identidad.
Según informa Milli.Az, el adolescente sufrió durante años una profunda angustia psicológica. Tras consultar con varios psicólogos profesionales, quedó claro que el menor se identificaba como varón y había estado viviendo en un rol de género que no correspondía con su verdadera identidad.
Después de rigurosas evaluaciones médicas y psicológicas, y con el apoyo de su familia y de los médicos, el menor recibió asistencia médica y se sometió a la cirugía de confirmación de género. Ahora ha sido reconocido oficialmente como varón.
El joven, según se informa, se encuentra en condición estable y continúa recibiendo apoyo psicológico.
Este caso ha reavivado el debate nacional sobre identidad de género, salud mental y la importancia de permitir que los niños tengan el espacio y apoyo necesarios para conocerse a sí mismos. Los especialistas en salud mental insisten en que la comprensión y el respaldo familiar son esenciales para el bienestar y desarrollo de los menores con disforia de género.
Aunque poco frecuente, este caso pone en evidencia la creciente conciencia en la sociedad azerbaiyana sobre la complejidad del tema de género y la necesidad de una atención compasiva e informada.


