El gobierno iraní está reaccionando contra lo que califica como interpretaciones “distorsionadas” del Corredor de Zangezur en los medios nacionales, mientras este proyecto de transporte de alto riesgo en el Cáucaso Sur reconfigura la geopolítica regional y alimenta las rivalidades políticas internas en Teherán.
La portavoz gubernamental Fatemeh Mohajerani, en una rueda de prensa en Teherán, criticó a ciertos medios iraníes y comentaristas en redes sociales por difundir afirmaciones de que el corredor respaldado por EE.UU. —oficialmente llamado “Ruta Trump para la Paz y la Prosperidad Internacional”— provocaría que Irán “perdiera sus fronteras del norte”.
“El tema de Zangezur afecta únicamente a una sección muy pequeña del territorio norte de Irán”, afirmó Mohajerani. “Teherán sigue plenamente comprometido con restaurar la estabilidad en el Cáucaso Sur, proteger la integridad territorial de los Estados y salvaguardar su soberanía.”
Sus declaraciones llegan mientras el corredor —concebido para conectar el territorio continental de Azerbaiyán con su enclave de Najicheván a través de Armenia— pasa de la teoría a la realidad política tras la firma, el 8 de agosto en Washington, por parte de los líderes de Azerbaiyán, Armenia y Estados Unidos.
Un Punto de Fricción Regional
Durante años, los sectores duros iraníes, especialmente dentro de la Guardia Revolucionaria (IRGC) y en los círculos conservadores cercanos al líder supremo Ali Jamenei, han rechazado el proyecto de Zangezur. Argumentan que podría socavar el papel de Irán como centro de tránsito clave, reducir su influencia en las rutas comerciales norte-sur y reforzar el peso de Azerbaiyán y Turquía en el Cáucaso Sur.
Ahora, con el control operativo del corredor a cargo de una empresa estadounidense bajo el acuerdo de Washington —un cambio respecto al pacto original de 2020 mediado por Rusia—, Teherán enfrenta un panorama estratégico drásticamente alterado. Moscú y Teherán lo ven como parte de un esfuerzo más amplio de EE.UU. para desplazar a ambas potencias de la región.
Líneas de Falla Políticas Internas
Los comentarios prudentes de Mohajerani reflejan la división dentro de la élite política iraní. El presidente Masoud Pezeshkian y el ministro de Exteriores Abbas Araghchi han mostrado pragmatismo, destacando que Azerbaiyán y Armenia se han comprometido formalmente a respetar la soberanía y las fronteras, en línea con los principios oficiales de política exterior de Irán.
En cambio, los sectores duros liderados por el asesor Ali Akbar Velayati y comandantes de la IRGC han intensificado su retórica, presentando el corredor como una amenaza a la seguridad nacional y un desafío directo a la influencia regional de Irán. Analistas consideran que esto refleja no solo diferencias de política exterior, sino también la pugna más amplia sobre quién definirá la estrategia iraní en la era post-Jamenei.
Un Nuevo Equilibrio de Poder
Observadores políticos señalan que la entrada de EE.UU. en la administración del corredor es parte de un realineamiento mayor. Turquía ya se ha consolidado como mediador regional gracias a su alianza con Azerbaiyán, mientras que China ha mostrado interés en integrar la ruta a su Iniciativa de la Franja y la Ruta.
Para Irán, el reto es doble: mantener acceso al comercio regional y evitar el aislamiento estratégico. Teherán ha promovido su propio Corredor de Aras como ruta alternativa, pero retrasos internos —incluido el incumplimiento de construir un nuevo puente hacia Agbend, en Azerbaiyán— han debilitado su posición.
Perspectivas
El Corredor de Zangezur ya no es solo un proyecto de infraestructura; es una prueba de la influencia regional y la cohesión política interna de Irán. A medida que EE.UU., Turquía, Azerbaiyán y Armenia avanzan en su implementación, Teherán deberá decidir si coopera, compite o bloquea.
Por ahora, el mensaje del gobierno es claro: minimizar los temores, proyectar estabilidad y seguir en el juego. Pero como dijo un analista azerbaiyano: “Este corredor está cambiando el mapa del Cáucaso Sur, e Irán tiene que decidir si quiere formar parte de la ruta o limitarse a verla pasar.”


