Finlandia, como presidencia actual de la OSCE, dirigirá las consultas con los Estados miembros tras la solicitud conjunta de Azerbaiyán y Armenia para cerrar el Proceso de Minsk y sus estructuras vinculadas.
La sede de la OSCE confirmó que el 11 de agosto recibió una carta conjunta de ambos países instando al Consejo Ministerial a disolver formalmente el Grupo de Minsk y los órganos asociados. La Secretaría de la OSCE declaró que está lista para ejecutar las decisiones que resulten de esas consultas.
«Saludamos los acuerdos firmados el 8 de agosto en Washington, felicitamos a Armenia y Azerbaiyán por este avance y valoramos mucho el papel de la Administración estadounidense en facilitar el proceso», indicó la organización, reiterando su compromiso con la paz y la estabilidad duraderas en el Cáucaso Meridional.
El Grupo de Minsk de la OSCE se creó en 1992 para mediar en el conflicto de Karabaj. Tras la victoria de Azerbaiyán en la guerra de 2020, Bakú afirmó en repetidas ocasiones que el conflicto estaba resuelto y que el Grupo de Minsk ya no era necesario. Posteriormente, Azerbaiyán propuso que Armenia se uniera a una petición formal a la OSCE para disolver el órgano.
El 8 de agosto en Washington, los ministros de Exteriores de Azerbaiyán y Armenia —con la presencia de los líderes de ambos países y de EE. UU.— firmaron la solicitud conjunta para suprimir el grupo. El cierre del Grupo de Minsk fue una de las dos condiciones clave impuestas por Bakú para firmar un tratado de paz con Ereván.
Además de sus tres copresidentes —Estados Unidos, Rusia y Francia—, el grupo incluía a Bielorrusia, Alemania, Italia, Turquía, Finlandia, Suecia, así como Azerbaiyán y Armenia.

