Un residente del distrito de Gabala, ahora en Bakú, se encontró en una situación insólita: oficialmente aparece como trabajador de jardinería, aunque nunca desempeñó ese empleo.
Según Xazar TV, Farhad Bayramov explicó que, pese a estar desempleado, los registros oficiales muestran que cobra un salario mensual de 150 manats (unos 88 dólares).
El error le ha causado serias dificultades: asegura que los empleadores se niegan a contratarlo porque el sistema ya lo considera “empleado”. Afirma haber recurrido en varias ocasiones a las autoridades, sin lograr una solución.
Expertos legales advierten que este tipo de casos son más graves que simples fallos burocráticos. Si una empresa registra fraudulentamente a alguien como empleado, el ciudadano debe denunciarlo a la policía. Solo con una sentencia judicial que confirme el fraude se pueden corregir los registros y tomar medidas posteriores.
El caso pone en evidencia preocupaciones más amplias sobre la exactitud de los datos, el uso indebido de información personal y posibles fraudes en los sistemas de empleo y de impuestos en Azerbaiyán.

