En el país se registra un crecimiento constante en el número de nacimientos por cesárea. Según el anuario estadístico “Sanidad, protección social y condiciones de vida en Azerbaiyán”, en 2024 se realizaron 69.913 cesáreas, frente a 66.584 en 2023.
El análisis de los últimos 15 años muestra una dinámica preocupante. En 2010 se practicaron solo 22.746 cesáreas; en 2015, la cifra ya se había duplicado, alcanzando 45.942; y en 2020 llegó a 49.897. De los 101.066 nacimientos registrados en 2024, únicamente 74.563 fueron naturales.
La ginecóloga Tarana Gasanova señaló que en la última década Azerbaiyán figura entre los países con mayor crecimiento en cesáreas en el mundo.
“Hoy tres de cada cuatro niños nacen por cesárea. Lamentablemente, el número de operaciones supera al de partos naturales. Hay varias razones: algunos médicos las fomentan porque resultan más rápidas y cómodas que vigilar un parto natural durante horas,” explicó.
Según Gasanova, la principal causa es la decisión de los propios padres:
“Muchas mujeres insisten en esta intervención aunque el médico no la considere necesaria. Incluso cambian de hospital o de especialista para conseguirla, apoyándose en experiencias de conocidos. Así, la cifra de cesáreas aumenta día a día.”
La doctora recalcó los beneficios de los partos naturales:
“El parto natural fortalece el cuerpo de la mujer y acelera su recuperación. Por el contrario, tras una cesárea la recuperación es larga y a veces con complicaciones. Además, la lactancia se inicia antes, lo que es clave para la nutrición del recién nacido.”


