Hoy en día, algunas profesiones ya no requieren una educación tradicional. En su lugar, pueden aprenderse mediante cursos de 5–6 meses que otorgan un certificado. Estos programas tienen ciertas ventajas, pero en profesiones como enfermería o farmacia, la formación vía cursos se considera inapropiada y es duramente criticada, especialmente por médicos.
El doctor en ciencias médicas y profesor Adil Geybulla opinó que la existencia de cursos médicos es inaceptable. “La educación médica superior solo puede impartirse en universidades y colegios médicos con licencia estatal. Los diplomas emitidos por cursos médicos son ilegales y no tienen validez jurídica”, subrayó.
El profesor enfatizó: “Estos diplomas carecen de valor práctico. Las personas engañadas por estos cursos deben comprender que, con el tiempo, esos certificados se volverán inútiles. Sin haber completado los estudios en un colegio médico estatal acreditado, es imposible convertirse en un profesional sanitario cualificado.”
A. Geybulla también advirtió que los graduados de esos cursos no podrán trabajar en el futuro en su especialidad, ya que su formación no se reconoce a nivel legal.


