La semana pasada en Armenia estuvo marcada por una serie de movimientos estratégicos en el exterior y turbulencias en el interior, subrayando la rapidez con la que cambia el panorama político del país.
26 de agosto: Diálogo Estratégico Armenia–Reino Unido
Ereván acogió la segunda etapa del Diálogo Estratégico Armenia–Reino Unido. El viceministro de Exteriores Vahán Kostanyán y el ministro británico para Europa, Stephen Doughty, reafirmaron su compromiso con la democracia, el Estado de derecho y los derechos humanos. Los funcionarios británicos también se reunieron con el primer ministro Nikol Pashinián, destacando junto con él la importancia de los acuerdos de Washington del 8 de agosto, que sentaron las bases para la paz con Azerbaiyán.
Esto forma parte de un realineamiento diplomático más amplio: Armenia ya ha firmado cartas de asociación estratégica con Estados Unidos y Georgia, y recientemente ha elevado sus vínculos con Irán.
Los Acuerdos de Washington y el “Proceso de Paz”
El 27 de agosto, el ministro de Exteriores Ararat Mirzoyán declaró que la paz entre Armenia y Azerbaiyán “ya es un hecho”, incluso si el tratado aún no ha sido ratificado. Dijo que el documento de Washington consagra el reconocimiento mutuo de la integridad territorial bajo la Declaración de Alma-Ata, la inviolabilidad de las fronteras y la no injerencia en los asuntos internos.
Mirzoyán subrayó que el desbloqueo del transporte regional es el segundo gran logro, con Armenia saliendo de tres décadas de bloqueo. Rechazó la exigencia de Bakú de un “corredor extraterritorial” a través del sur de Armenia, insistiendo en que todas las rutas permanecerán bajo soberanía y jurisdicción armenias.
Pashinián reforzó esta línea el 28 de agosto, anunciando que las negociaciones sobre la apertura de carreteras se reanudarán en septiembre bajo cinco principios: soberanía, integridad territorial, jurisdicción, reciprocidad e inviolabilidad de las fronteras.
La Posición de Azerbaiyán
Por su parte, Bakú celebró los acuerdos de Washington como un gran avance. El ministro de Exteriores, Ceyhun Bayramov, confirmó que el 1 de septiembre se disolverá oficialmente el Grupo de Minsk de la OSCE —una exigencia antigua de Azerbaiyán. También renovó el llamamiento a Armenia para modificar su constitución y eliminar lo que llamó “reclamaciones territoriales”.
El primer ministro Ali Asadov saludó lo que describió como conectividad garantizada y sin trabas entre Azerbaiyán y su enclave de Najicheván, presentándolo como un gran logro regional.
Turbulencias Internas: La Disputa sobre la Red Eléctrica
Mientras Armenia proyectaba nuevas alianzas en el extranjero, las controversias internas se profundizaron. El gobierno avanzó para tomar control de las Redes Eléctricas de Armenia (ENA), pese a un fallo interino del Tribunal de Arbitraje de Estocolmo que prohibía cambios en la gestión.
El 28 de agosto, Pashinián respondió con desafío: “El gobierno soy yo. Cualquiera que diga que la decisión del arbitraje es vinculante debe dimitir.” Al día siguiente, altos funcionarios jurídicos vinculados al caso fueron destituidos.
El ex presidente Serzh Sargsián salió en defensa del empresario detenido Samvel Karapetián, que había adquirido la ENA a su petición. Los críticos advierten que el enfrentamiento con el arbitraje internacional podría dañar la credibilidad legal de Armenia. Pashinián insiste: “Nadie derrotará a la República de Armenia en esta disputa.”
Reacciones Internacionales
La enviada de la UE, Magdalena Grono, visitó Bakú el 28 de agosto, expresando el apoyo europeo al marco de Washington y a las nuevas rutas de comunicación. Se espera que llegue a Ereván a mediados de septiembre. Rusia también señaló su aceptación de la disolución del Grupo de Minsk.
La Observación de Netanyahu sobre el Genocidio Armenio
Uno de los momentos más sensibles llegó el 27 de agosto, cuando el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, en una entrevista de pódcast, reconoció los genocidios armenio, asirio y griego perpetrados por el Imperio Otomano. Aunque no existe resolución oficial en la Knéset, sus palabras atrajeron gran atención.
Pashinián minimizó su importancia, subrayando que Armenia rechaza el uso del genocidio como ficha geopolítica: “¿Qué ha ganado el Estado o el pueblo armenio con estos reconocimientos?”, preguntó.
Los acontecimientos de la semana fueron analizados en profundidad en el canal de YouTube CivilNet, donde expertos los situaron en un contexto regional más amplio.


