La carne se ha encarecido progresivamente en Azerbaiyán, reflejando tendencias del mercado global. Para muchos sigue siendo una fuente insustituible de proteínas, aminoácidos e hierro, pero el aumento de los costos obliga a los hogares a reducir el consumo o recurrir a opciones más baratas.
Presiones globales
La FAO de la ONU y la OCDE pronostican que para 2034 el consumo per cápita de productos animales crecerá un 6% a nivel mundial, impulsado por el aumento de los ingresos y la urbanización. Satisfacer esta demanda requiere un aumento del 14% en la producción, aunque algunos países esperan caídas debido a los costos de los piensos y la presión regulatoria. El índice de precios de la carne de la FAO alcanzó 127,3 puntos en julio, 7,3 más que un año antes, y subió aún más en agosto. La fuerte demanda de carne vacuna de China y EE.UU., la menor oferta de cordero en Oceanía y el firme consumo interno en Brasil impulsaron los precios al alza.
Impacto en Azerbaiyán
Localmente, la carne de res promedia ahora 16–17 manats/kg, mientras que el cordero se vende por unos 21 manats, frente a 13 y 18 manats el año pasado. Las estadísticas estatales muestran que los precios de la carne aumentaron un 6,8% entre enero y julio de 2025 en comparación con el mismo período de 2024. Las importaciones cayeron un 18% interanual, lo que apretó aún más la oferta.
Los compradores se están adaptando: los cortes por porciones, los paquetes listos para cocinar y las ventas en línea ganan terreno. Sin embargo, la mayoría de los azerbaiyanos aún prefieren el bazar, donde pueden inspeccionar la carne directamente. Muchos hogares recurren a proteínas más baratas como aves, setas y legumbres.
Rebaños menguantes, agricultores bajo presión
El hato nacional se está reduciendo. El número de reses cayó un 7,4% entre 2021 y mediados de 2025, mientras que las ovejas y cabras bajaron un 15%. El economista Khalid Kerimli señala que muchos agricultores están abandonando por completo la ganadería debido al aumento del costo del pienso.
El presidente de la Unión de Consumidores, Eyyub Guliyev, destacó en declaraciones a Kaspi otro desafío: los agricultores a menudo deben vender a intermediarios que revenden con fuertes recargos. Sin acceso directo al mercado, tanto productores como consumidores pierden.
Llamados a la reforma
El diputado Tahir Rzayev advierte que los precios han alcanzado niveles “críticamente altos” y pide a los municipios establecer puestos de carne especializados donde los agricultores puedan vender directamente. Él y otros expertos sostienen que las granjas a gran escala y mejores condiciones para los pequeños productores son clave para estabilizar la oferta.
El debate pone de relieve un dilema central: sin un mayor apoyo a la ganadería nacional y un acceso más justo a los mercados, los precios de la carne en Azerbaiyán podrían pronto converger con los de Europa, una perspectiva que los consumidores —ya presionados por el aumento de los precios de los alimentos— esperan evitar.


