En los últimos meses, una de las principales preocupaciones de la población ha sido el alza de precios en productos básicos. Por ejemplo, la mantequilla, que el mes pasado costaba 21 manats, ahora se vende a 25,90; mientras que el pollo de engorde subió de 5,55 a 6,29 manats.
“Hoy es un precio, tres días después vuelves y ya es otro. La mantequilla que compraba por 20 manats ahora cuesta 23”, se queja una compradora.
Otro consumidor coincide: “Muchos productos, incluidos los vegetales, están subiendo demasiado. Los huevos, por ejemplo, que se vendían a 14–15 qepik, ahora valen 16–17 e incluso 18 qepik en algunos sitios.”
Un tercero añade: “Subieron la mantequilla, el pollo y la harina. A veces incluso la calidad baja, pero el precio sigue aumentando. La mantequilla ya es más cara que la carne.”
Los vendedores confirman la tendencia: “Los huevos de granja subieron de 15 a 18 qepik, los camperos a 20 qepik. El precio de la mantequilla subió, el agua pasó de 70 qepik a 1 manat. Además, detergentes, cepillos de dientes y champús aumentaron un 5–10%. A menudo depende de los proveedores.”
Según el economista Khalid Kerimli, aunque la inflación media anual bajó al 5,16% este año, los precios de los alimentos siguen altos. “En agosto, pese a la temporada de frutas y verduras, hubo aumentos en todos los segmentos. El mayor salto fue en los huevos, con más del 7%. El segundo más alto, 1,7%, en carne y derivados. Los lácteos, aceites y cereales subieron entre 0,3% y 0,5%.”
El experto destaca que uno de los principales factores del alza es el encarecimiento de los productos importados. También influyeron las decisiones del Consejo Tarifario a mediados de 2024 y principios de este año sobre servicios públicos y energía: “El aumento del diésel y la gasolina el año pasado, junto con las nuevas tarifas de electricidad y gas para empresas desde enero, más el incremento del salario mínimo, elevaron los costos del sector empresarial. Todo esto alimenta la inflación en los alimentos.”


