Persisten las preguntas sin respuesta en torno al caso penal contra el exdirectivo de inversiones de SOCAR, Adnan Ahmadzade, detenido hace cinco días bajo la acusación de que se introdujeron aditivos químicos en el crudo transportado por el oleoducto Bakú–Tiflis–Ceyhan.
Una de las principales cuestiones planteadas en la prensa es si Ahmadzade pudo haber llevado a cabo tal operación por sí solo. Preguntado directamente por MusavatTV, su abogado, Shaig Mirzayev, eligió sus palabras con cautela: “Estos son asuntos que forman parte de la investigación. La investigación acaba de comenzar. No sería adecuado hablar de detalles en esta etapa. Existe el concepto de secreto de la investigación y la responsabilidad que ello conlleva. Comentar ahora sería inapropiado.”
Con ello, la defensa ni confirmó ni negó las especulaciones sobre posibles cómplices. Mirzayev subrayó que la investigación se encuentra en su fase inicial y que solo los hallazgos oficiales podrán determinar responsabilidades.
Mientras tanto, en los medios locales y en las redes sociales siguen circulando informes contradictorios, algunos de los cuales sugieren un plan más amplio. Mirzayev recordó que, según la ley, rige la presunción de inocencia y que las acusaciones prematuras no sustituyen una sentencia judicial.


