En Azerbaiyán, los préstamos rápidos y sin garantía se anuncian ampliamente en redes sociales. Para muchos, parecen una salida fácil a los problemas financieros. En realidad, advierten los expertos, la mayoría de estas ofertas esconden fraude, tasas de interés abusivas o directamente estafas.
¿Qué son los préstamos en línea?
Según Akif Nasirli, director del Centro de Economistas Liberales, los préstamos en línea son un producto financiero legítimo cuando los ofrecen bancos o instituciones de crédito con licencia: “El cliente solicita en línea, recibe una aprobación preliminar sin ir al banco, y los fondos se transfieren directamente a su tarjeta o cuenta. Los préstamos en línea legales siempre incluyen un contrato, con la tasa de interés, el plazo y el calendario de pagos claramente establecidos.”
Pero muchas de las ofertas que circulan en redes sociales no provienen de instituciones reguladas. En su lugar, buscan explotar a los prestatarios. Los estafadores suelen exigir un “pago inicial de seguridad” pero nunca entregan el préstamo. Otros anuncian préstamos con tasas anuales del 30–70% o más, muy por encima de las tasas oficiales de los bancos. En muchos casos, solicitan datos de identificación y tarjetas bancarias que luego son mal utilizados.
Cómo protegerse
Nasirli, en declaraciones a Globalinfo.az, subrayó que los prestatarios deben tomar varias precauciones:
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Verificar siempre si el prestamista está registrado y autorizado por el Banco Central de Azerbaiyán.
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Nunca aceptar dinero sin un contrato escrito que especifique claramente intereses, sanciones y comisiones.
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Si se exige un pago previo antes de recibir el préstamo, se trata de una estafa.
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Proporcionar datos personales y bancarios solo a través de sitios web oficiales de bancos o aplicaciones móviles.
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Ser escéptico ante anuncios que prometen “crédito en 5 minutos” o “sin documentos, sin intereses.”
“Los préstamos en línea deben obtenerse únicamente de bancos o instituciones financieras autorizadas,” dijo Nasirli. “Las ofertas sospechosas en redes sociales arrastran a la gente a una trampa de deudas, a menudo con consecuencias devastadoras.”


