El 1 de octubre a las 00:01 (08:01 en Bakú) entró en vigor un “shutdown” en Estados Unidos: el gobierno federal suspendió oficialmente su trabajo después de que el Congreso no lograra aprobar el presupuesto para el nuevo año fiscal.
Según informó Oxu.Az citando a RBC, durante este periodo las agencias gubernamentales no podrán gastar fondos, la mayoría de los funcionarios serán enviados a licencias sin sueldo, mientras que aquellos en funciones críticas — médicos, guardias fronterizos, militares, trabajadores del transporte, entre otros — continuarán trabajando sin cobrar.
Se trata del primer “shutdown” completo en casi siete años. En ocasiones anteriores, el Congreso aprobaba presupuestos temporales (continuing resolution, CR) que permitían mantener la actividad parcial mientras seguían las negociaciones.
En la historia contemporánea de EE.UU. este es el “shutdown” número 21. El más largo ocurrió durante la presidencia de Donald Trump y duró 35 días — del 22 de diciembre de 2018 al 25 de enero de 2019. En ese entonces, miles de funcionarios sin sueldo recurrieron a ayuda alimentaria y muchos trabajadores se ausentaron masivamente por enfermedad. Aquella crisis costó a la economía estadounidense unos 3.000 millones de dólares.


