En los últimos meses, una ola de productos cosméticos ultrabaratos ha inundado el mercado de Bakú. En tiendas y redes sociales abundan artículos que cuestan apenas 1 o 2 manats. Estos precios tan bajos despiertan no solo interés, sino también preocupación entre los especialistas.
“Pueden causar erupciones y enfermedades cutáneas; me da miedo incluso tocar ese tipo de cosméticos”, comenta una clienta.
“Provocan diferentes problemas dermatológicos y envejecimiento prematuro de la piel. Lo comprobé en carne propia”, añade otra compradora.
La mayor alarma proviene del hecho de que muchos de estos productos se venden sin registro, sin certificados de calidad y sin fecha de fabricación en el envase. Atraídos por el bajo costo, los consumidores los adquieren y luego sufren graves problemas dermatológicos.
Los vendedores, por su parte, defienden sus mercancías:
“Nuetros productos no tienen efectos secundarios; la única diferencia es la duración. La cosmética original dura todo el día; las versiones económicas, 2 o 3 horas”, asegura un empleado de una pequeña tienda.
El dermatólogo Miryusif Aliyev advierte que la cosmética barata de origen desconocido suele causar acné e hiperpigmentación: “El tratamiento es complicado, porque la piel dañada por productos de baja calidad tarda mucho más en recuperarse. Recomiendo comprar solo marcas reconocidas en tiendas especializadas y verificar los certificados de salud.”
El canal Baku TV consultó al Agencia Estatal de Control Antimonopolio y Supervisión del Mercado de Consumo, que recordó que las normas de comercio de Azerbaiyán prohíben estrictamente la venta de productos sin documentos que acrediten su origen, precio y conformidad con los estándares de calidad. Esto es especialmente aplicable a los productos falsificados. Cada vendedor está obligado a presentar los documentos de seguridad y calidad a petición del cliente.
La situación se agrava porque hasta el 1 de enero de 2026 están suspendidas las inspecciones empresariales rutinarias; solo se realizan en caso de denuncias que impliquen riesgos graves para la vida o la salud. La ley prevé sanciones por fabricar o vender artículos que no cumplan las normas.
La cosmética barata no es solo una cuestión estética, sino una amenaza real para la salud. Antes de dejarse tentar por un precio demasiado bajo, conviene pensar en las consecuencias a largo plazo: lo que hoy parece una ganga puede convertirse mañana en un costoso tratamiento médico.


