Desde el 1 de septiembre ha quedado levantada en Azerbaiyán la veda de cuatro meses para la pesca. La prohibición, en vigor desde el 1 de mayo, tenía como objetivo proteger las poblaciones de peces y garantizar un proceso de reproducción adecuado.
Según explicó el especialista en venta de pescado, Ilkin Novruzov, el fin de la veda traerá consigo un aumento de la oferta en los mercados y, como consecuencia, una reducción de precios. “Con el inicio de la temporada pesquera se espera una notable abundancia en los mercados. En comparación con años anteriores, la situación actual parece más favorable, a pesar de que el verano suele caracterizarse por cierta escasez”, señaló.
Durante el periodo de restricciones, el mercado azerbaiyano se abasteció principalmente de pescado importado de Irán, Rusia, Kazajistán, Turquía y Noruega. “Ahora, con el levantamiento de la veda, comenzará la pesca activa en el mar Caspio, los ríos y otros cuerpos de agua del país. Esto garantizará una mayor abundancia de productos y una inevitable bajada de precios”, agregó Novruzov.
En la actualidad, los precios del pescado varían considerablemente: las especies más accesibles parten de los 5 manats por kilo. La perca fluvial se vende a 5–6 manats, la carpa a 8–12 manats y el lucioperca a 15–17 manats. Algunas variedades alcanzan hasta 45 manats por kilo.


