En los últimos años, los incidentes de acoso en las escuelas azerbaiyanas han ido en aumento, una tendencia que los expertos vinculan a una combinación de presiones sociales y psicológicas.
Según Nigar Ahmadova, psicóloga del Centro de Rehabilitación Infantil del Centro Pediátrico Republicano, el incremento del comportamiento agresivo entre los estudiantes “no es accidental”. En declaraciones a BAKU.WS, explicó que los conflictos familiares, la tensión social y la exposición a la agresión en línea desempeñan un papel importante.
“Los niños comienzan a ver la violencia como un símbolo de fuerza porque la encuentran repetidamente en las redes sociales como algo ‘normal’,” explicó Ahmadova.
Destacó que el apoyo psicológico oportuno es crucial para prevenir este tipo de conductas. “Los niños con dificultades emocionales no deben ser aislados, sino ayudados a adaptarse mediante programas especiales,” señaló, añadiendo que los estereotipos que los presentan como violentos o criminales son infundados.
“Su vulnerabilidad,” añadió Ahmadova, “no proviene de la agresión, sino de la falta de atención y amor.”


