En 2024, Azerbaiyán generó 4.365 toneladas de residuos, un 6,8 % más que el año anterior. El 69,3 % correspondió a desechos domésticos y el 30,7 % a industriales. Solo en la producción se registraron 260.200 toneladas de residuos peligrosos, concentrados en gran parte en el sector minero de Bakú.
El Ministerio de Ecología precisó que únicamente supervisa los residuos peligrosos. Estos deben ser gestionados por empresas especializadas y tratados en instalaciones aisladas para evitar riesgos para la salud y el medio ambiente.
La empresa estatal Temiz Sheher informó que en 2024 recogió alrededor de 930.000 toneladas de residuos domésticos en Bakú. La compañía afirmó que su misión es modernizar la gestión de los residuos y mejorar la situación ecológica de la capital.
Expertos ambientales advierten que el crecimiento demográfico, el mayor consumo y las débiles prácticas de reciclaje son los principales impulsores del aumento. Solo una de cada 50 empresas cuenta con un ecólogo, lo que significa que materiales valiosos que podrían servir como insumo para otras industrias se desperdician.
Según los especialistas, la gestión de residuos debe ir más allá de la eliminación o el enterramiento, apostando por la reducción, la reutilización y el reciclaje. También reclaman leyes más estrictas, mayor control, educación temprana y restricciones más duras sobre los plásticos.


