En Azerbaiyán, los gastos de boda aumentan cada año, convirtiendo un día feliz en una dura prueba financiera para las parejas. La inflación afecta a toda la industria: desde joyería hasta muebles, desde fotografía hasta banquetes. Muchos recién casados empiezan su vida en común endeudados.
Joyería: Los juegos con circonita parten de 1.300 manats; los de diamantes, entre 2.300 y 10.000. Los anillos masculinos comienzan en 250 manats, y los de diamante en 550.
Muebles: Un conjunto local cuesta 5.000–7.000 manats; el turco, 10.000–30.000; y el italiano, 50.000–100.000. La mayoría de familias opta por el segmento turco. Los bancos ofrecen créditos, que alivian el gasto pero generan deuda.
Foto & Video: Los paquetes estándar cuestan 5.000–7.000 manats. Las grabaciones múltiples, 3.000–13.000; las sesiones fotográficas, 300–4.000. En las regiones, los precios son aún mayores.
Banquete: Los menús básicos rondan los 50–60 manats por persona, los más completos 80–100. Con música y grabación, el coste llega a 120–130 manats por invitado. Los regalos de los invitados suelen rondar los 100 manats, lo que deja pérdidas a los organizadores.
Otros gastos: Alquiler de coches entre 80 y 2.000 manats; convoy desde 650. Maquillaje de la novia 500–1.000, preparación del novio 80–150. El alquiler del vestido de novia, 500–800, y el traje del novio, 70–100 manats.
El presupuesto mínimo de una boda de nivel medio asciende a 20.000–30.000 manats, y puede dispararse según las elecciones.


