La llegada de estudiantes ha provocado un fuerte aumento de solicitudes en el mercado de alquiler, lo que impacta directamente en los precios de los apartamentos en la capital. Además de los factores económicos, también influye la psicología de los propietarios: al ver mayor demanda, consideran necesario subir los precios.
Según explicó a Unikal el experto inmobiliario Ramil Osmanlı, las rentas han subido al menos un 15% respecto al mismo período del año pasado.
“En las zonas céntricas de Bakú el incremento es aún mayor. Vemos una correlación clara: cuanto más cara es la vivienda, más sube su alquiler. Por ejemplo, un piso de una habitación en el centro ya cuesta 1.000 manats. Un aumento del 15% significa 150 manats adicionales, lo que supone una carga significativa para muchos inquilinos”, señaló.
Osmanlı destacó que el mercado inmobiliario de Bakú atraviesa cambios radicales: el parque de viviendas antiguas desaparece rápidamente, y su lugar lo ocupan nuevos complejos residenciales con precios mucho más altos.
También subrayó que el aumento de precios repercute en la rentabilidad de las inversiones. Los programas de renovación, además, generan una demanda temporal extra, ya que las familias desplazadas buscan alquileres provisionales. “La combinación de estos factores impulsa los precios en un mercado de oferta limitada”, concluyó.


