La calidad y seguridad del agua potable es clave para la salud pública. Por ello, el Servicio Estatal de Inspección Sanitaria realiza controles periódicos en embalses, plantas de tratamiento y redes de suministro en ciudades y aldeas del país.
Así lo explicó Samira Najafova, subdirectora general del Centro Republicano de Higiene y Epidemiología del Ministerio de Sanidad de Azerbaiyán, en declaraciones a Sağlam radio (93.0 FM).
Según indicó, en los controles se analizan en laboratorio los indicadores químicos, bacteriológicos y otros parámetros del agua.
“Si los resultados muestran que el agua no cumple con las normas sanitarias, informamos oficialmente a las autoridades competentes y presentamos nuestras recomendaciones”, señaló.
Najafova precisó que los depósitos de agua de reserva deben limpiarse y desinfectarse al menos una vez al año. Sin embargo, como algunas cooperativas de vivienda no cumplen con esta obligación, los ciudadanos presentan quejas por la mala calidad del agua.
“Al tratarse de entidades de carácter empresarial, las inspecciones en estas direcciones sólo pueden realizarse conforme a la legislación vigente”, subrayó la funcionaria.
También llegan quejas por acumulación de agua en los sótanos de edificios antiguos.
“En estos casos se realizan estudios de laboratorio, se identifican las causas y se presentan propuestas a las autoridades competentes para solucionar el problema”, concluyó Najafova.


