En la carrera por superar los exámenes de admisión, muchos estudiantes se rodean de hasta 4 o 5 manuales distintos por asignatura. Esta práctica se ha normalizado al punto de considerarse indispensable.
La mayoría reconoce que compra los libros porque los maestros lo piden. “Compro materiales de inglés adicionales. En primaria también lo hacía. Los profesores dicen: compren este libro, trabajaremos con él. Si no lo compras, te mandan el PDF”, explica un alumno.
Otros señalan que los cursos preparatorios proporcionan directamente el material: “En el curso nos dan los libros. Cuando los terminamos, nos entregan otros.”
El gasto preocupa a las familias. “Los precios son altísimos”, comenta un padre.
El librero Parviz Aliyev confirma la tendencia: sobre todo en inglés, ruso, matemáticas e informática los estudiantes suelen adquirir mínimo 4 publicaciones extra por materia. Además, muchas editoriales privadas actualizan cada año portadas y páginas. Los precios oscilan entre 8 y 20 manats.
El experto en educación Kamran Asadov calcula que un estudiante gasta más de 370 manats al año solo en libros adicionales. A su juicio, es un peso financiero e intelectual: “Los alumnos pueden prepararse con los libros gratuitos del Estado y los cuadernillos del Centro Estatal de Exámenes.”
Su advertencia es clara: abusar de materiales extra genera pérdidas tanto cognitivas como económicas.
Dilema educativo: ¿son necesarios tantos libros para entrar a la universidad?


