Tuesday, March 3, 2026
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Diplomacia congelada: ¿Felicitará Aliyev a Putin el 7 de octubre?


Por Azerbaijan.US

Las relaciones entre Azerbaiyán y Rusia siguen en un prolongado congelamiento: calma en la superficie, tensión debajo. La confrontación abierta que marcó el año pasado se ha desvanecido, pero la confianza no ha vuelto. Ahora, la pregunta que flota sobre ambas capitales es simple pero simbólica:

¿Felicitará el presidente Ilham Aliyev a Vladimir Putin por su cumpleaños el 7 de octubre, y asistirá a la cumbre de la CEI el 10 de octubre, donde se espera la presencia del líder ruso?

Entre el silencio y la distancia
La retórica se ha suavizado en ambos lados. Los medios estatales rusos han moderado sus críticas a Bakú, mientras que los funcionarios azerbaiyanos evitan los reproches públicos. Pero esto es una pausa, no una reconciliación.

En Bakú, el recuerdo del incidente del avión de AZAL sigue siendo doloroso y sin resolver. Muchos creen que, hasta que Moscú admita su responsabilidad y emita una disculpa oficial, las relaciones no volverán a ser cálidas.

La política de los gestos
En la cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái en Astaná, el apretón de manos entre Aliyev y Putin fue notablemente frío: breve, formal y sin el compañerismo de antaño.
Los observadores lo vieron como una señal clara: la era de las “relaciones especiales” ha terminado. Lo que queda es una diplomacia pragmática, desprovista de sentimiento.

Curiosamente, el 22 de agosto, Putin envió un mensaje de felicitación a Mehriban Aliyeva, la vicepresidenta primera de Azerbaiyán, deseándole salud, felicidad y éxito, y extendiendo sus saludos al presidente Aliyev y a su familia.

Fue un gesto cortés, pero que hizo poco por descongelar la frialdad entre Moscú y Bakú.

Reapertura hacia Europa
Mientras tanto, el presidente Aliyev está construyendo nuevos puentes en otros lugares. Su reciente encuentro con Emmanuel Macron – antaño uno de los críticos más duros de Bakú – marcó un silencioso avance diplomático.

La política exterior de Azerbaiyán hoy se basa menos en la nostalgia de “alianzas estratégicas” y más en el equilibrio y la diversificación.

Bakú vuelve a comprometerse con Europa, refuerza lazos con Estados Unidos y profundiza la cooperación en el mundo túrquico – manteniendo una distancia diplomática cautelosa con Moscú.

Dusambé como prueba
Todas las miradas se dirigen ahora a la cumbre de la CEI el 10 de octubre en Dusambé, donde Putin recibirá a los líderes regionales.
Si Aliyev asiste o no enviará una señal más allá del protocolo.
Si no va, confirmará el alejamiento de Azerbaiyán de la órbita rusa.

Si asiste, será un gesto de diplomacia calculada, no de camaradería.

Frío, cortés, predecible
El estado actual de las relaciones entre Azerbaiyán y Rusia puede describirse mejor como cortesía fría.

Azerbaiyán no busca confrontación, pero ya no acepta dinámicas de dependencia.

Rusia, por su parte, no parece dispuesta a reconocer sus errores ni a reajustar su postura regional.

Incluso si Aliyev envía felicitaciones de cumpleaños a Putin, será un gesto de cortesía, no de conexión.

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