Los recientes comentarios del ministro de Ciencia y Educación de Azerbaiyán, Emin Amrullayev, criticando la calidad de los libros de texto escolares, han generado un amplio debate público en todo el país.
Durante un foro reciente, Amrullayev señaló que “el lenguaje de los libros de historia de Azerbaiyán no se corresponde con la edad de los estudiantes” y pidió una revisión completa de los libros de historia y biología.
“La mayoría de los libros de historia son solo una lista de hechos. Eso tiene que cambiar”, afirmó. “Nuestros libros de biología tampoco cumplen con los estándares internacionales. Necesitamos sentarnos y escribir libros adecuados para los niños.”
La declaración provocó un intenso debate en las redes sociales. Algunos comentaristas señalaron la ironía de que el propio Ministerio sea el responsable del desarrollo de los libros de texto, sugiriendo que la crítica del ministro se dirigía a su propia institución. Otros defendieron a Amrullayev, diciendo que estaba reconociendo fallas sistémicas de larga data y promoviendo una reforma largamente esperada sobre cómo se redactan y aprueban los materiales educativos.
Cómo se elaboran los libros de texto
Según la información proporcionada por el Ministerio de Ciencia y Educación a Modern.az, el proceso de preparación de los libros de texto está regulado por normativas detalladas.
Todo el material se desarrolla de acuerdo con las “Reglas para la preparación de libros de texto y materiales educativos para instituciones de educación general”, aprobadas por la Resolución del Gabinete N.º 67 del 25 de febrero de 2020.
Cada libro de texto se basa en estándares educativos nacionales y planes de estudio que definen las competencias y valores que los estudiantes deben adquirir. Las normativas exigen que los libros sean científicamente precisos, adecuados para la edad, pedagógicamente sólidos y orientados a valores, además de cumplir con la legislación de Azerbaiyán.
El contenido se evalúa según una escala de 100 puntos:
Alineación con el plan de estudios – 30 puntos
Precisión científica y valor educativo – 40 puntos
Calidad pedagógica y metodológica – 20 puntos
Diseño y maquetación – 10 puntos
Un rendimiento equilibrado en todos estos criterios es necesario para que un libro de texto sea aprobado.
Antes de su adopción oficial, cada libro es revisado por al menos tres expertos con más de 10 años de experiencia docente o un título académico relevante. El Ministerio también recopila comentarios públicos a través del sitio web www.trims.edu.az, donde se publican los borradores para discusión abierta. Los comentarios pueden enviarse directamente en línea o por correo electrónico a derslik@edu.gov.az.
Las observaciones de profesores, académicos y organismos estatales se recopilan y se envían a las editoriales antes de la aprobación final de cada libro. Además, el Centro Estatal de Exámenes realiza un control previo a la publicación para evaluar la calidad científica y metodológica antes de la impresión.


