El empresario y filántropo Samvel Karapetyan, presidente del Grupo Tashir, emitió un mensaje público desde un centro de detención en el que expuso lo que calificó como medidas urgentes para mejorar la situación económica y social de Armenia.
En una publicación compartida en redes sociales, Karapetyan señaló el desequilibrio comercial crónico de Armenia, destacando que el país importa anualmente unos 4.000 millones de dólares más en bienes de los que exporta. Argumentó que esta brecha ofrece oportunidades para ampliar la producción nacional, atraer inversiones y apoyar a los agricultores. Karapetyan pidió una mayor atención a la agricultura y a la industria alimentaria, sectores que, según él, podrían generar rápidamente empleo y proporcionar ingresos sostenibles a los agricultores.
“Incluso en las difíciles condiciones actuales existen soluciones que pueden aplicarse de forma rápida y eficaz”, escribió. “Tales programas pueden transformar la calidad de vida, frenar la migración y garantizar trabajo para todos. Lo haremos a nuestra manera: empleo para todos, prosperidad para todos.”
La declaración llega mientras Karapetyan sigue en prisión preventiva como parte de una investigación de alto perfil iniciada a principios de este año. Las autoridades armenias lo acusan de mala conducta financiera, aunque sus partidarios insisten en que el caso tiene motivaciones políticas. Su capacidad continua de comunicarse con el público ha generado tanto atención como controversia, subrayando la influencia perdurable del empresario en el debate político y económico de Armenia.


