El analista político Farhad Mammadov, hablando en la plataforma Новости Кавказа, ofreció una amplia evaluación de la cumbre de la OCS en Pekín y sus implicaciones para Azerbaiyán, Rusia, Armenia y las dinámicas regionales más amplias.
El Simbolismo de China y el Estatus de Azerbaiyán
Mammadov señaló que la cumbre de la OCS no produjo sorpresas como institución, pero sirvió para demostrar el poder de China en la fijación de la agenda. Destacó la recepción prominente al presidente Ilham Aliyev en Pekín, calificándola como un reflejo del creciente interés de China en Azerbaiyán como centro de tránsito y socio geopolítico.
India Bloquea la Candidatura de Armenia
El analista argumentó que India utilizó su influencia para bloquear la membresía de Armenia en la OCS, a pesar del intento de última hora de Ereván de establecer relaciones diplomáticas con Pakistán. Describió a la OCS como un formato que los países utilizan para calibrar sus relaciones con China, más que una estructura clásica de alianza.
Crisis en las Relaciones Rusia–Azerbaiyán
En cuanto a Moscú, Mammadov señaló que el presidente Vladimir Putin reconoció públicamente por primera vez desde enero una “crisis” en los lazos con Bakú, citando “intereses fundamentales” como base para la estabilización. Señaló el incidente del avión de AZAL y la detención de 13 ciudadanos rusos en Azerbaiyán como los principales puntos de fricción, advirtiendo que si Moscú intenta instrumentalizar los “intereses fundamentales”, Bakú responderá en la misma medida.
Retórica Étnica y Presión Empresarial
Mammadov criticó el hostigamiento a grupos empresariales azerbaiyanos en Rusia por motivos étnicos, calificándolo como “un presagio de futuros pogromos”. Subrayó que muchos de los afectados son ciudadanos rusos, señalando que tal presión selectiva equivale a nacionalismo y socava la credibilidad de Moscú.
Corredores y Conectividad
En cuanto al transporte regional, enfatizó la flexibilidad de Azerbaiyán, citando la propuesta del presidente Aliyev de desarrollar una ruta Norte–Sur a través de Derbent, Bakú, Najicheván, Julfa e Irán. Dijo que tales proyectos complementan los esfuerzos más amplios bajo el marco del corredor de Zangezur, que sigue siendo central en las trayectorias de paz posteriores a 2020 entre Azerbaiyán–Armenia y la normalización Armenia–Turquía.
Equilibrando China y Estados Unidos
Sobre los lazos económicos, Mammadov dijo que Bakú ha evitado constantemente los acuerdos basados en deuda con China, prefiriendo proyectos de inversión en condiciones de paridad. Con grandes corporaciones chinas ya involucradas, señaló que Azerbaiyán continuará equilibrando la cooperación con Pekín y Washington en tecnología y finanzas.
Diplomacia y Estilo en la Cumbre
Mammadov enfatizó que el presidente Aliyev no solicita reuniones bilaterales ad hoc en grandes foros, sino que responde a invitaciones. Dijo que asumir que Bakú buscaría reunirse con Putin es una mala interpretación del estilo diplomático de Aliyev.
El Papel Constructivo de Armenia
Describió la conducta del primer ministro armenio Nikol Pashinyan en Pekín como en general constructiva y argumentó que los entendimientos mediados por Washington entre Bakú y Ereván probablemente continúen, incluso cuando la terminología en torno al corredor de Zangezur siga siendo políticamente sensible.
Perspectivas
Mammadov concluyó que el sistema global está entrando en una fase prolongada de “coaliciones situacionales”, con decisiones tomadas cada vez más a nivel de líderes en lugar de instituciones. Predijo que Rusia seguirá perdiendo terreno en el Cáucaso Sur y Asia Central a menos que se adapte, mientras que Azerbaiyán mantendrá su autonomía estratégica, profundizará las asociaciones y avanzará en proyectos de conectividad.
Fuente: Новости Кавказа (en ruso). Video completo aquí


