La parafación de un acuerdo de paz entre Azerbaiyán y Armenia en Washington el 8 de agosto marca un hito histórico para el Cáucaso Sur tras décadas de hostilidad y conflicto, según Elchin Amirbayov, representante especial del presidente de Azerbaiyán.
En declaraciones a i24 News de Israel, Amirbayov dijo que el acuerdo representaba un paso importante hacia la normalización de relaciones entre ambos países. “El propio acto de parafar el acuerdo es un progreso significativo”, afirmó. “Es el resultado de un diálogo constructivo, de la voluntad política de ambas partes y, por supuesto, del apoyo de varios socios internacionales. Valoramos especialmente la contribución personal y los esfuerzos del presidente estadounidense Donald Trump. Si este proceso continúa con seriedad y decisión, podría abrirse una nueva página en la historia del Cáucaso Sur, basada en la cooperación, la estabilidad y la prosperidad compartida.”
Amirbayov también respondió a preguntas sobre el creciente papel mediador de Azerbaiyán en la diplomacia regional, incluso entre Irán e Israel. Subrayó que Bakú ha seguido una política exterior multivectorial desde la independencia en 1991.
“Construimos relaciones basadas en el respeto mutuo y la soberanía, incluso con Israel e Irán”, señaló.
Las declaraciones destacan el esfuerzo de Azerbaiyán por presentar la declaración de Washington como un punto de inflexión no solo en sus relaciones con Armenia, sino también en la geopolítica más amplia del Cáucaso Sur, donde las rivalidades de las grandes potencias han influido durante mucho tiempo en los resultados.


