La capacidad de Armenia para establecer relaciones significativas con la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS) depende del papel de Azerbaiyán en el Cáucaso Sur, argumentó un analista político georgiano.
En declaraciones a Oxu.Az, Giorgi Qoqua afirmó que la última cumbre de la OCS subrayó la búsqueda de “direcciones y soluciones firmes” en medio de la creciente rivalidad geopolítica y la frágil seguridad internacional. Señaló que la invitación tanto de Azerbaiyán como de Armenia a la cumbre refleja los esfuerzos de paz de los últimos meses, pero subrayó que las perspectivas de Ereván son limitadas sin Bakú.
“Las perspectivas económicas de Armenia y sus lazos con la OCS son prácticamente inimaginables sin Azerbaiyán. Como actor clave en la ruta de transporte del Corredor Medio, la participación y la buena voluntad de Azerbaiyán son esenciales. Sin la apertura del corredor de Zangezur, Armenia tendría poco valor estratégico para China u otros miembros de la OCS, con la excepción de Irán”, afirmó Qoqua.
Según él, China ve al Cáucaso Sur como un único espacio estratégico y se centra menos en las rivalidades intrarregionales. Pekín, como actor principal de la OCS, está principalmente interesado en garantizar flujos crecientes y sin obstáculos de sus bienes hacia Europa a través de la región.
Qoqua añadió que el impulso de China en el Cáucaso también busca contrarrestar el creciente papel de Estados Unidos en la región, contando con el apoyo de Rusia e India para esta estrategia.


