El presidente ruso, Vladímir Putin, advirtió que una posible decisión de Estados Unidos de suministrar misiles de crucero Tomahawk a Ucrania causaría un grave daño a las relaciones ruso-estadounidenses.
Hablando en el Club Internacional de Discusión Valdái, calificó tal medida como “una nueva etapa cualitativa de escalada”.
El comentario llegó después de que el vicepresidente estadounidense, J.D. Vance, dijera a Fox News que la administración Trump está considerando la opción, aunque la última palabra corresponde al presidente Donald Trump.
Putin desestimó el impacto en el campo de batalla de los misiles, afirmando que las fuerzas armadas rusas ya se habían adaptado para interceptar los ATACMS y aprenderían también a neutralizar los Tomahawk.
“Esto no cambiará nada sobre el terreno”, afirmó.
Moscú ha sostenido constantemente que las entregas de armas occidentales obstruyen los esfuerzos de paz e implican más profundamente a la OTAN en la guerra. El ministro de Asuntos Exteriores, Serguéi Lavrov, ha advertido que cualquier cargamento que contenga armas para Ucrania será tratado como un objetivo militar legítimo.
Funcionarios del Kremlin también han subrayado que inundar a Ucrania con armas socava las perspectivas de negociación y corre el riesgo de desencadenar una confrontación más amplia.


