En el sistema bancario actual de Azerbaiyán, los préstamos son un recurso mutuamente beneficioso: para los bancos, una fuente de ingresos; para los ciudadanos, una forma de cubrir sus necesidades financieras. Sin embargo, la percepción pública ha cambiado en los últimos años.
Algunos sostienen que los bancos prefieren a los clientes que retrasan los pagos y terminan pagando más intereses, en lugar de aquellos que cumplen puntualmente. Se citan casos en los que clientes responsables, pese a pagar completa y puntualmente, ven reducidos sus límites de crédito o no reciben nuevas ofertas. ¿Significa esto que ser responsable no siempre es recompensado?
En declaraciones a Bizim.Media, el abogado Ramil Suleymanov rechazó esta afirmación. Subrayó que el objetivo principal de los bancos es otorgar préstamos, recuperarlos y obtener beneficios en el proceso.
“Un cliente que paga puntualmente es una fuente de ingresos segura y libre de riesgos para el banco. Con tales clientes, los bancos no enfrentan demandas, ejecuciones, cancelaciones de deudas ni pérdidas”, explicó.
Según Suleymanov, la idea de que los bancos prefieren a los deudores problemáticos carece de fundamento:
“Los bancos no tienen ningún interés en prestar a quienes pagan tarde. Lo que les importa es un flujo constante de reembolsos que fortalezca su cartera. Si los préstamos incobrables se acumulan, el riesgo no es un mayor beneficio, sino la quiebra.”


