Desde el 1 de octubre, Estados Unidos ha aumentado significativamente las tasas de visado.
La solicitud de visado de turista se encareció un 135 %, pasando de 185 a 435 dólares.
Según la Oficina Presupuestaria del Congreso, las nuevas tarifas generarán alrededor de 2.700 millones de dólares adicionales al año. Sin embargo, representantes del sector turístico advierten de posibles pérdidas de hasta 29.000 millones de dólares debido a la reducción en el flujo de viajeros.
El incremento también afecta a otras categorías de visados, incluidos los de estudiantes (F, J, M), programas de intercambio y visados de trabajo (H-1B, L-1, O-1).
De este modo, Estados Unidos se sitúa entre los países con las tasas de visado más altas del mundo.


