Los autos híbridos, antes promocionados como la alternativa inteligente a los costosos vehículos de combustión interna (ICE), pronto podrían quedar fuera del alcance de los consumidores azerbaiyanos.
Una encuesta de KhazarTV advierte que el aumento de precios, impulsado por aranceles aduaneros y costos de importación, podría convertir a los autos ecológicos en un artículo de lujo, socavando los propios objetivos de transporte verde del gobierno. Los concesionarios dicen que incluso pequeños incrementos en los aranceles o en los costos logísticos podrían añadir miles de manats al precio de un híbrido. Los consumidores, ya presionados por las altas facturas de combustible de los ICE, temen perder su única alternativa asequible.
“Si los precios suben, los híbridos dejarán de ser una elección racional y solo serán una opción para los ricos”, dijo un encuestado.
Los parlamentarios reconocen el peligro y han propuesto planes para revisar los aranceles e introducir incentivos que protejan a los compradores de híbridos y eléctricos. Algunos legisladores incluso imaginan una eliminación gradual de los ICE, en línea con las políticas climáticas globales. Pero los críticos advierten que, a menos que las reformas avancen rápidamente, los híbridos podrían desaparecer del presupuesto de la familia promedio mucho antes de que esos planes se materialicen.
Por ahora, Azerbaiyán enfrenta una paradoja: las promesas oficiales de apoyar el transporte sostenible chocan con políticas que corren el riesgo de excluir a los ciudadanos.
Como dijo un concesionario: “Sin un apoyo estatal equilibrado, la transición verde puede nacer muerta.”


