El interés de los rusos por los billetes de avión a los destinos más demandados para las fiestas de Año Nuevo 2025 —Bakú, París, Barcelona, Ereván y Antalya— ha disminuido considerablemente en comparación con el año pasado.
Según informa la prensa rusa citando fuentes del mercado turístico, el volumen de ventas de billetes a estos destinos se ha reducido entre un 60 y un 70 %.
Los expertos atribuyen esta caída a varios factores: la situación económica, las variaciones del tipo de cambio y la promoción activa del turismo interno.
Se señala que las restricciones de vuelos hacia países europeos y el aumento del coste de los pasajes han dirigido a los turistas rusos hacia regiones más cercanas y asequibles, como la costa del Mar Negro, el Cáucaso y los países de Asia Central, incluido Kazajistán.
«Ante las fluctuaciones del dólar y la disminución del poder adquisitivo, los rusos optan cada vez más por viajar dentro del país», destacan los especialistas.
Según las estimaciones, esta tendencia se mantendrá también a comienzos de 2026. No se espera que el volumen de los viajes internacionales regrese a los niveles previos a la crisis en un futuro próximo.


