Comprar una vivienda sigue siendo una de las decisiones más importantes y costosas en la vida de una persona. Cada vez más ciudadanos optan por invertir no solo en edificios terminados, sino también en proyectos en construcción, que ofrecen precios más bajos y mayor libertad de elección de planos. Sin embargo, este camino conlleva serios riesgos.
Según el experto inmobiliario Elnur Farzaliyev, el número de ciudadanos afectados por empresas constructoras fraudulentas ya supera los 5250.
«En el país se han construido y entregado miles de nuevos edificios residenciales. Pero durante estos años, miles de personas fueron víctimas de engaños por parte de algunas compañías fraudulentas. En estos proyectos, las viviendas suelen venderse mediante créditos internos o a largo plazo», explicó.
El problema se remonta a los años 90, cuando en Bakú y otras grandes ciudades las viviendas en construcción se vendían mediante simples contratos de compraventa. Tras el pago total, las empresas emitían un justificante financiero, y solo después de finalizada la obra y entregado el edificio, la propiedad quedaba registrada sobre esa base.
Farzaliyev recomienda encarecidamente recurrir a especialistas al comprar una vivienda:
«Si los ciudadanos son personas comunes sin experiencia en compraventa, deberían contratar un abogado que formule las preguntas necesarias a la constructora. Si las respuestas resultan satisfactorias, entonces firmar el contrato de compraventa».
Según él, los mayores problemas surgen precisamente de los contratos con las constructoras, los documentos financieros y el registro de la propiedad. Subrayó que en el caso de viviendas en construcción es imprescindible verificar la legalidad de todos los documentos.


