Para que el Corredor Medio (la Ruta Internacional de Transporte Transcaspiana) logre desplegar su potencial y convertirse en una vía comercial euroasiática competitiva, los países de la región deben afrontar varios retos esenciales.
Según Report, que cita a la agencia Moody’s, pese a los avances registrados, la ruta se enfrenta a problemas estructurales y político-económicos que limitan su eficiencia.
De acuerdo con informes del Banco Mundial y el BERD, la infraestructura insuficiente sigue siendo el mayor obstáculo: las redes ferroviarias operan con capacidad limitada y sistemas obsoletos, mientras que terminales y almacenes carecen de integración, lo que genera retrasos y costes adicionales.
Los analistas de Moody’s destacan además la falta de equipamiento moderno y soluciones digitales en los puertos de Kazajistán y Azerbaiyán. A ello se suman la falta de coordinación en las inversiones y la diversidad de procedimientos aduaneros, que provocan demoras administrativas y mayor incertidumbre.
La ruta, advierten, es también vulnerable a los riesgos geopolíticos entre Rusia, China y la UE.
Para superar los obstáculos y desarrollar el Corredor Medio, Moody’s define cinco prioridades:
-
inversión a largo plazo en infraestructuras,
-
planificación estratégica coordinada,
-
digitalización y armonización de trámites aduaneros,
-
creación de mecanismos regionales de coordinación,
-
alineación de planes regulatorios e infraestructurales.
Si no se avanza en estas áreas, el Corredor Medio podría quedar rezagado frente al Corredor del Norte a través de Rusia y las rutas marítimas por el Canal de Suez.


