El comentarista ruso Rafael Ordukhanyan, en una intervención en el canal de YouTube RIR-Politika, lanzó una dura crítica contra el primer ministro armenio Nikol Pashinyan, acusándolo de “incompetencia” y prediciendo un “colapso político y económico inevitable” en Armenia.
Ordukhanyan afirmó que la opinión pública armenia “aún no comprende plenamente” la magnitud de la crisis y acusó a Pashinyan de “traicionar” los intereses nacionales.
En sus amplios comentarios, Ordukhanyan argumentó que los intentos de Ereván de revisar la constitución y los símbolos estatales, junto con su giro diplomático lejos de Moscú, han destruido la posición de Armenia en Rusia.
“Armenia, como aliado y como estado amigo de Rusia, se acabó”, dijo, añadiendo que las “sonrisas protocolarias y apretones de manos” no deben confundirse con una verdadera alianza.
Sostuvo que el establecimiento político ruso ahora ve a Armenia “de forma totalmente negativa”.
Citó un adagio conocido —“quienes eligen la deshonra sobre la guerra acaban teniendo ambas”— para afirmar que el enfoque de Pashinyan tras las derrotas militares no ha proporcionado ni seguridad ni dignidad.
También se burló del hecho de que tanto Azerbaiyán como Armenia supuestamente propusieran al mismo candidato para un premio de paz, considerándolo un símbolo de la incoherencia de la política de Ereván.
Ordukhanyan señaló que sus observaciones provienen desde fuera del país —indicó que no se le permite entrar en Armenia—, pero insistió en que “cada nuevo paso” confirma su análisis. Sugirió que la sociedad armenia se muestra reacia a reconocer la trayectoria que describe.
El comentario refleja un endurecimiento del discurso en ciertos sectores mediáticos rusos, en medio de las tensas relaciones Moscú-Ereván, mientras Armenia busca diversificar sus alianzas de seguridad y diplomáticas y ha criticado públicamente las garantías de defensa rusas.
Funcionarios armenios y muchos analistas rechazan las afirmaciones de un “colapso”, argumentando que la recalibración de la política busca salvaguardar la soberanía tras repetidos choques de seguridad.


