Thursday, March 19, 2026
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¿Por qué están prohibidas las inyecciones de antibióticos en las policlínicas de Azerbaiyán?

En Azerbaiyán, las controversias sobre el uso de antibióticos han generado confusión entre la población.

A los pacientes les resulta cada vez más difícil recibir inyecciones o infusiones de antibióticos recetados por médicos. En muchos centros de salud —especialmente en policlínicas y clínicas prenatales— estos procedimientos están estrictamente prohibidos.

Surge una pregunta lógica: ¿por qué?
Si las inyecciones y sueros forman parte de los servicios médicos estándar incluidos en los protocolos clínicos, ¿por qué no se realizan en las instalaciones más accesibles para los ciudadanos? ¿Se trata de un problema de infraestructura o de personal médico?

En respuesta a una consulta de Bizim.Media, la Agencia de Gestión de Unidades Médicas Territoriales de Azerbaiyán (TƏBİB) explicó:
“Para este tipo de servicios existen requisitos médicos y legales específicos. Durante los procedimientos pueden producirse reacciones alérgicas, shock anafiláctico u otras complicaciones. Por ello, se requiere supervisión médica, así como equipos de reanimación y asistencia de emergencia. Las policlínicas y dispensarios se centran en revisiones preventivas, tratamientos ambulatorios leves y asesoría médica. Los procedimientos invasivos como inyecciones e infusiones pertenecen a los servicios de segundo nivel (ambulatorio-hospitalarios).”

Aunque esta postura es comprensible, surge una paradoja: ¿por qué los mismos procedimientos se realizan sin problema a domicilio?
El paciente puede comprar antibióticos con receta y llamar a una enfermera a su casa, sin garantías ni control. En la práctica, la prohibición rige solo para las policlínicas, no donde el riesgo es mayor.

El problema es aún más grave en las regiones rurales, donde no hay condiciones para procedimientos básicos, y los residentes deben viajar a hospitales centrales. Como resultado, muchos acuden a “enfermeras vecinas” que trabajan sin supervisión.

Si el beneficio económico pone en peligro vidas humanas, deben aplicarse medidas de responsabilidad reales. Solo así las inyecciones domiciliarias dejarán de ser la norma, y los pacientes podrán recibir atención segura en instituciones médicas oficiales.

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