Los agricultores de los distritos de Zaqatala, Qaj y Balakén de Azerbaiyán han suspendido la cosecha de maíz en protesta por la caída de los precios de compra.
Esta temporada los precios han caído a 28–30 gapiks por kilo, frente a los 32–33 que recibían el año pasado. Los productores aseguran que, con estas tarifas, los costos no se cubren y la actividad resulta deficitaria.
El principal comprador es una planta del distrito de Oghuz, que fija los precios. Los agricultores advierten que, si la situación no cambia, en 2026 las superficies de maíz se reducirán de manera significativa.
Ante las protestas, se organizó una reunión con el representante de la planta procesadora, Murad Ibragimli, quien tras escuchar a los agricultores prometió revisar los precios de compra en breve.


