Wednesday, March 4, 2026
spot_imgspot_img

Últimas

spot_img

Publicaciones Relacionadas

Teherán entre la Tradición y el Cambio mientras se Propagan los Rumores sobre la Ley del Hiyab

Durante los últimos días, varios canales de Telegram y medios independientes han difundido una afirmación que podría haber sacudido la agenda interna de Irán —y llamado la atención mucho más allá de sus fronteras—: informes de que la ley que obliga al uso del hiyab había sido anulada. Según publicaciones atribuidas a Azad Iran y Asr Iran, el alto político iraní Mohammad Reza Bahonar, miembro del Consejo de Conveniencia, supuestamente declaró que “desde un punto de vista legal, la ley del hiyab ya no tiene fuerza y no puede aplicarse. Ya no existe obligación legal de usar el hiyab en Irán. No acarreará multas, castigos ni ninguna consecuencia legal. Informen de esto a la policía.”

A primera vista, la declaración sonaba histórica, incluso revolucionaria. Sin embargo, ninguno de los medios oficiales iraníes confirmó el informe, lo que generó dudas inmediatas: ¿está realmente la República Islámica a punto de abandonar uno de sus símbolos ideológicos centrales, o se trata simplemente de una maniobra política dirigida al público interno?

Una Ley Enraizada en un Siglo de Contradicciones

Para comprender la sensibilidad del tema, conviene recordar que la historia del hiyab en Irán ha oscilado entre prohibiciones y obligaciones. En 1936, como parte del impulso modernizador de Reza Shah Pahlavi, el uso del hiyab fue restringido: las mujeres tenían prohibido aparecer en público con la cabeza cubierta, lo que provocó una feroz resistencia por parte del clero y de la sociedad conservadora. Tras la caída del Sha en 1941, la prohibición fue levantada. Todo cambió después de la Revolución Islámica de 1979. Desde 1983, el uso del hiyab es obligatorio para todas las mujeres en espacios públicos. Pero en los últimos años, ese requisito se ha convertido en una línea divisoria central en el debate político y social de Irán.

Contexto Político y Opinión de Expertos

En una entrevista con Minval Politika, el exembajador de Azerbaiyán en Irán, Javanshir Akhundov, señaló que Bahonar —aunque forma parte del campo conservador— es conocido por su tono pragmático. “La declaración, por impactante que parezca, no significa que la ley haya sido derogada”, explicó Akhundov. “Para que un cambio así entre en vigor, necesitaría la aprobación del Líder Supremo, luego pasar por el Parlamento y finalmente recibir la confirmación del Consejo de Conveniencia. Solo entonces la derogación podría volverse oficial.” Por ahora, dijo, las leyes existentes siguen vigentes, imponiendo sanciones que van desde multas hasta detenciones por infracciones. “De hecho, los conservadores del Parlamento intentaron recientemente aprobar una ley del hiyab aún más estricta, pero el gobierno de Masoud Pezeshkian la bloqueó, en un intento de reducir las tensiones sociales,” agregó Akhundov.

Una Sonde Político, no una Reforma Legal

Akhundov cree que las declaraciones de Bahonar deben interpretarse como un gesto político, no como una acción legislativa. “Es un globo de ensayo. Irán está bajo una presión inmensa —económica, social, internacional. Las sanciones, los problemas con las exportaciones de petróleo, las tensiones nucleares— todo eso genera tensión interna. El liderazgo puede estar intentando liberar algo de presión, especialmente considerando que las mujeres representan más de la mitad de los votantes y casi el 60 por ciento de la población tiene menos de 30 años,” dijo. Desde la muerte de Mahsa Amini, el movimiento de mujeres ha cobrado fuerza, obligando a las autoridades a reaccionar. “Este tipo de declaraciones buscan mostrar que el gobierno ‘escucha’ a las mujeres, aunque no esté preparado para un cambio real,” señaló. “Existe cierta tolerancia informal —por ejemplo, en el norte de Teherán se ve a más mujeres sin velo— pero aún no pueden ingresar legalmente a oficinas gubernamentales sin él.”

La Realidad sobre el Terreno

Según las regulaciones actuales, las mujeres deben cubrirse el cabello, los hombros y los brazos hasta las muñecas. Solo el rostro y las manos pueden permanecer descubiertos. Muchas empleadas públicas usan dos capas de hiyab. En resumen, a pesar del revuelo en torno a las supuestas declaraciones de Bahonar, la ley del hiyab en Irán sigue vigente. Un cambio verdadero requeriría la aprobación coordinada de las más altas instancias del poder —y quizás una redefinición de los fundamentos ideológicos de la República Islámica. Por ahora, el episodio sirve como barómetro del descontento público y como un experimento cauteloso del régimen para medir hasta dónde puede llegar.

Artículos Populares