Desde principios de los años noventa, alrededor de 3.990 azerbaiyanos se consideran desaparecidos debido al conflicto. Tras la liberación de los territorios ocupados, se descubrieron 28 fosas comunes y otros lugares de enterramiento con los restos de 187 personas. Estos hallazgos evidencian asesinatos deliberados de civiles y personas protegidas por el derecho internacional humanitario.
Según informó Report, el representante permanente de Azerbaiyán ante la ONU, el embajador Tofig Musayev, lo declaró durante los debates generales del Tercer Comité en la 80ª sesión de la Asamblea General de la ONU.
En su discurso, el diplomático habló de las medidas nacionales adoptadas por Azerbaiyán para promover y proteger los derechos humanos, así como de la cooperación con los mecanismos de la ONU en este ámbito. Informó sobre los amplios esfuerzos del gobierno azerbaiyano para reconstruir los territorios liberados tras el conflicto:
“Durante los últimos cinco años, Azerbaiyán ha implementado proyectos a gran escala para la reconstrucción y el renacimiento de las zonas liberadas. Se están reconstruyendo ciudades, pueblos y aldeas, y se están creando condiciones para el retorno seguro y digno de cientos de miles de desplazados internos. Hasta la fecha, más de 50.000 personas ya han regresado a sus hogares”, afirmó.
Musayev también destacó los programas socioeconómicos en curso en el país:
“Entre las prioridades definidas por el presidente Ilham Aliyev en el marco de la política ‘Azerbaiyán-2030: Prioridades Nacionales de Desarrollo Socioeconómico’, se incluyen una economía competitiva, una sociedad dinámica e inclusiva basada en la justicia social, el desarrollo del capital humano, la implementación del programa ‘Gran Retorno’ y la creación de un entorno limpio y un crecimiento verde.”
Al abordar el problema de las minas terrestres, el embajador subrayó que la magnitud y la complejidad del desafío requieren no solo reforzar la capacidad nacional de desminado humanitario, sino también una mayor solidaridad y apoyo internacional:
“Desde el inicio del período posterior al conflicto, el número de víctimas de minas ha alcanzado las 409 personas, de las cuales 71 murieron y 338 resultaron gravemente heridas, la mayoría de ellas civiles”, señaló.
Refiriéndose al destino de los desaparecidos y a las fosas comunes, el diplomático reiteró:
“Desde principios de la década de 1990, unas 3.990 personas de Azerbaiyán siguen desaparecidas. En los territorios liberados se han hallado 28 fosas comunes con restos de 187 individuos. Estos hallazgos demuestran asesinatos intencionados de civiles y personas protegidas por el derecho humanitario internacional.”
El embajador subrayó que Azerbaiyán está investigando los crímenes cometidos durante el conflicto en plena conformidad con la legislación nacional y sus obligaciones internacionales:
“Los acusados de delitos graves reciben asistencia jurídica, pueden comunicarse con sus familias y son visitados regularmente por el Defensor del Pueblo. Los mecanismos internacionales competentes han rechazado las alegaciones sobre supuestas detenciones ilegales.”
Musayev concluyó afirmando que Azerbaiyán seguirá defendiendo la justicia, el Estado de derecho internacional y la construcción de una paz duradera, el desarrollo sostenible y la protección de los derechos humanos en los territorios liberados.


