Rusia ha perdido su estatus de único mediador en el Cáucaso Sur y ahora intenta recuperar influencia utilizando diversas herramientas políticas y diplomáticas, asegura el analista político turco Togrul Ismayil en una entrevista con Minval Politika.
Sobre las conversaciones Israel–Siria en Bakú
Ismayil calificó como “sumamente importante” que las negociaciones entre Israel y Siria tengan lugar en Bakú, señalando que Azerbaiyán se está consolidando como un actor diplomático clave gracias a su posición geopolítica única y una política exterior equilibrada.
No espera un avance rápido ni un acuerdo de paz total, sino una primera etapa de “prueba” para establecer canales de comunicación y mecanismos de desescalada. La neutralidad de Azerbaiyán, sus buenas relaciones tanto con Israel como con países musulmanes y la ausencia de conflictos históricos, lo convierten en anfitrión ideal para este tipo de diálogos sensibles.
Sobre el corredor de Zangezur
Ismayil consideró el corredor de Zangezur como una “necesidad estratégica” para toda la región y afirmó que su apertura es solo cuestión de tiempo. El corredor, que conectaría Azerbaiyán continental con la república autónoma de Najicheván a través de Armenia, sería un eslabón clave del Corredor Medio desde China a Europa, eludiendo a Rusia e Irán.
Prevé un compromiso que podría implicar un estatus especial para la ruta, posiblemente bajo supervisión internacional o gestión conjunta. Azerbaiyán y Turquía lideran la iniciativa, mientras que Armenia podría beneficiarse rompiendo su aislamiento. Rusia, pese a su pérdida de influencia, buscará un rol para evitar la plena hegemonía turca; EE.UU. podría sumarse por el potencial comercial de miles de millones.
Sobre las relaciones EE.UU.–Rusia
Ismayil describió los lazos actuales entre EE.UU. y Rusia como los más bajos en décadas, marcados por una “confrontación pragmática”. Aunque Donald Trump comenzó buscando mejorar relaciones, la negativa de Rusia —especialmente respecto a Ucrania— llevó a una postura de sanciones y presión, aunque sin una enemistad ideológica profunda.
Sobre el conflicto en Ucrania
El ultimátum de Trump a Moscú de “50 días convertidos en 10–12 días” es, según Ismayil, una maniobra táctica para presionar, no un plazo realista. Cree que se requerirá una negociación gradual y concesiones mutuas, pero ninguna de las partes está lista; el conflicto seguirá congelado hasta que cambie el equilibrio de poder.
Sobre la creciente influencia de Turquía
La influencia de Turquía en Oriente Medio y el Cáucaso Sur se debe a una estrategia a largo plazo basada en su posición geográfica, fuerza militar, industria de defensa y vínculos culturales, especialmente con estados túrquicos. Ismayil cree que esta tendencia continuará independientemente de cambios de liderazgo, pues responde a intereses nacionales, no a figuras individuales.
Sobre el papel menguante de Rusia en el Cáucaso Sur
Aunque Moscú está centrado en Ucrania y Turquía gana terreno, Ismayil sostiene que Rusia intentará recuperar espacio mediante presencia militar, incentivos económicos y participación en negociaciones regionales, pero tendrá que adaptarse a los intereses turcos.
Sobre las tensiones Bakú–Moscú
El derribo de un avión azerbaiyano, con pruebas que apuntan a Rusia, es un punto de conflicto en una relación ya tensa. Ismayil dice que el silencio de Moscú busca evitar un escándalo, resolver el problema discretamente y mantener los lazos con Azerbaiyán, un socio clave para el comercio y tránsito regional.
Advierte que este incidente pondrá a prueba la solidez de las relaciones Azerbaiyán–Rusia y podría agravar el enfriamiento si Moscú no logra una solución diplomática.


