En verano es preferible optar por jugos de vegetales y té de hierbas. Sin embargo, la elección de las bebidas requiere especial atención.
Desde el punto de vista médico, las más beneficiosas son: agua potable con mineralización de 200-500 mg/l, aguas minerales, tés de hierbas sin azúcar (15-20°C) y jugos de vegetales.
Según las recomendaciones de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), los hombres necesitan entre 2,5-3 litros de líquido al día, y las mujeres entre 2-2,5 litros. De estos, el 70-80% debe ser agua pura. Para los niños, las cantidades son más bajas: de 4 a 8 años, 1,6 litros; niños de 9 a 13 años, 2,1 litros; niñas, 1,9 litros; adolescentes, 2,5-3 litros.
Como señaló Mehseti Guseynova, jefa del Movimiento de Seguridad Alimentaria y especialista en nutrición saludable, durante el calor el metabolismo se ralentiza y el cuerpo experimenta una mayor necesidad de líquidos.
“Para reponerlo, lo mejor es beber más agua pura. El ayran también ayuda a mantener el equilibrio hídrico. En los días calurosos, se recomienda beber alrededor de 0,30 ml de agua por cada kilogramo de peso”, señaló.
En lugar de agua, se puede beber té o café, pero no en ayunas y no más de 1-2 tazas al día. La cafeína realmente ayuda a restaurar la energía rápidamente, pero no reemplaza una adecuada hidratación.
El experto también recomienda incluir tés de hierbas en la dieta.
“La selección de plantas debe hacerse siguiendo las recomendaciones de un especialista, ya que algunas de ellas tienen efectos curativos y pueden causar efectos secundarios. Si no hay problemas gástricos, se puede usar menta, tomillo, clavo, cardamomo y un poco de jengibre. Esto no solo ayuda a calmar la sed, sino también a acelerar el metabolismo”, destacó.
En los días calurosos, es útil aumentar la proporción de verduras y frutas en la dieta: 4-5 verduras y 2-3 frutas al día. Durante el día se pueden comer 150 g de cerezas, fresas o guindas. La sandía y el melón son alimentos tradicionales de verano, pero también deben consumirse con moderación.


