Saturday, August 1, 2026
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Aliyev: El 8 de agosto marca un punto de inflexión histórico en las relaciones Azerbaiyán–EE. UU. y en la paz del Cáucaso Sur

El presidente Ilham Aliyev calificó su visita de trabajo a Washington, por invitación de Donald Trump, como el inicio de “una nueva etapa de cooperación y asociación estratégica” entre Azerbaiyán y Estados Unidos. A medios azerbaiyanos, describió su encuentro con Trump como “cálido, amistoso y orientado a resultados”, destacando la firma de un memorando para crear un Grupo de Trabajo Estratégico hacia una Carta de Asociación Estratégica EE. UU.–Azerbaiyán y la derogación de la Sección 907 de la Ley de Apoyo a la Libertad.
Aliyev dijo que la Carta definirá la cooperación futura en inversión mutua, energía, transporte, tránsito, seguridad, inteligencia artificial e industria de defensa. Urgió avanzar tras “cuatro años perdidos” bajo la administración Biden, cuando las relaciones “se congelaron” y quedaron supeditadas al conflicto Armenia–Azerbaiyán.
Sobre la derogación de la Sección 907 —enmienda que desde 1992 restringía la ayuda a Azerbaiyán—, la calificó de “acto simbólico de justicia”; aunque el país ya no necesita ayuda, el gesto envía un fuerte mensaje político.
También subrayó la importancia histórica del acuerdo de paz parafado con el primer ministro armenio Nikol Pashinián en la Casa Blanca, en presencia de Trump, y afirmó que, junto con la solicitud conjunta a la OSCE para disolver el Grupo de Minsk, elimina obstáculos clave para un tratado final.
Aliyev recalcó que es esencial que Armenia introduzca cambios constitucionales para eliminar las reclamaciones territoriales contra Azerbaiyán, algo que considera “una cuestión de respeto, ante todo, hacia Estados Unidos”.
Ante inquietudes en medios estadounidenses sobre comunidades cristianas en Karabaj, Aliyev describió a Azerbaiyán como un centro de multiculturalismo donde grupos étnicos y religiosos viven “como una familia”, rechazando narrativas antiazerbaiyanas como obra del lobby armenio y exfuncionarios estadounidenses hostiles a Bakú.
En conectividad regional, reiteró la necesidad de un enlace terrestre sin trabas entre el Azerbaiyán continental y Najchiván —compromiso asumido en 2020— y anunció que EE. UU. gestionará la futura “Ruta Trump para la Paz y la Prosperidad Internacional” (TRIPP). Dijo que el corredor reforzará el rol de Azerbaiyán como hub de tránsito, traerá beneficios económicos a Armenia y abrirá oportunidades para toda la región.
Señaló el memorando de cooperación Exxon–SOCAR como un paso hacia un posible gran hallazgo de petróleo, y afirmó que la energía —petróleo, gas y renovables— seguirá siendo un pilar de los lazos EE. UU.–Azerbaiyán. Recordó que el gas azerbaiyano ya abastece a 14 países, incluidos 10 miembros de la OTAN, y que Bakú está ampliando exportaciones al Medio Oriente.
“Hoy vivimos un día verdaderamente histórico para la seguridad, la estabilidad, la paz, las oportunidades económicas, la inversión y la seguridad energética en el Cáucaso Sur”, concluyó. “No debemos perder tiempo: si el acuerdo de paz está parafado, su firma no debe demorarse”.

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