Según informó Vesti.az, el 10 de agosto tuvo lugar una conversación telefónica entre el presidente de Azerbaiyán, Ilham Aliyev, y el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski. Ambos mandatarios condenaron enérgicamente los ataques de las fuerzas armadas rusas contra instalaciones vinculadas al transporte de recursos energéticos azerbaiyanos en territorio ucraniano, incluyendo la estación de distribución de gas en Orlovka y la terminal petrolera de SOCAR en la región de Odesa.
En la noche del 8 de agosto, drones kamikaze rusos atacaron la terminal petrolera, provocando incendios en tanques de almacenamiento y dañando un oleoducto de diésel. Cuatro empleados resultaron heridos. Previamente, la estación de Orlovka, un punto clave del gasoducto Transbalcánico por el que el 28 de junio comenzaron los suministros de gas azerbaiyano a Ucrania, también había sido atacada.
Fuentes diplomáticas señalaron que Bakú estudia la posibilidad de levantar la actual prohibición de suministro de armas a Ucrania, medida que podría adoptarse si continúan las acciones agresivas de Rusia contra intereses energéticos azerbaiyanos.
Pese a los ataques, el presidente Aliyev afirmó que la cooperación energética con Ucrania continuará sin interrupciones.


